Norway vs France
El 26 de junio de 2026, el mundo del fútbol se detuvo para presenciar un choque electrizante en la Copa del Mundo. Dos naciones con ambiciones distintas se midieron en un encuentro donde la táctica y el talento individual prometían ser los protagonistas desde el primer pitido inicial.
El Vendaval de Dembélé
Desde el arranque, la Francia de Didier Deschamps mostró sus garras. Apenas en el minuto 7, Ousmane Dembélé inauguró el marcador con un derechazo ajustado tras una asistencia de Kylian Mbappé. A pesar de las intervenciones meritorias del portero noruego Egil Selvik, la presión gala fue incesante. En el minuto 20, una transición rápida permitió que Mbappé asistiera nuevamente a Dembélé, quien firmó su doblete con un disparo desde fuera del área.
La Noruega no se dio por vencida y respondió casi de inmediato. En el minuto 21, Thelo Aasgaard aprovechó un pase de Andreas Schjelderup para recortar distancias con un remate al poste izquierdo. Sin embargo, el protagonismo absoluto de la primera mitad seguiría siendo azul. Al minuto 32, Ousmane Dembélé completó su hat-trick con un certero remate de zurda tras un pase de Aurélien Tchouaméni, dejando el marcador 3-1 antes del descanso.
Maignan Dicta Sentencia y Doué Cierra el Telón
La segunda mitad pudo cambiar el rumbo del partido cuando, al minuto 48, Oscar Bobb fue derribado en el área por Théo Hernández. La Noruega tuvo la oportunidad de ponerse a un solo gol de distancia desde el punto de penalti, pero Mike Maignan se vistió de héroe. El guardameta francés detuvo el disparo de Jørgen Strand Larsen en el minuto 50, apagando el ímpetu nórdico. Maignan volvió a aparecer poco después para salvar un intento de Bobb, consolidando su muro defensivo.
Con el partido bajo control y tras un carrusel de cambios en ambos bandos, la sentencia definitiva llegó en el tiempo de descuento. En el minuto 90+4, Désiré Doué conectó un cabezazo impecable tras un centro de Bradley Barcola para poner el 4-1 definitivo. Fue una actuación dominante de los Bleus, que supieron golpear en los momentos justos y resistir cuando el guion así lo exigió en esta jornada mundialista.