Belgium vs Iran
La atmósfera era eléctrica mientras dos naciones con grandes aspiraciones se medían en un duelo crucial de la fase de grupos. Con el prestigio internacional en juego, el partido se perfilaba como una batalla de resistencia y estrategia.
Un Inicio Frenético y el Veto del VAR
El 21 de junio de 2026, Bélgica e Irán saltaron al campo buscando imponer sus condiciones. Los belgas golpearon primero en cuanto a posesión, aunque Romelu Lukaku fue amonestado apenas a los 3 minutos por una falta temeraria. Kevin De Bruyne empezó a mover los hilos, asistiendo a Maxim De Cuyper, cuyos remates fueron detenidos por un monumental Alireza Beiranvand bajo los palos iraquíes.
La gran polémica llegó en el minuto 25, cuando Mehdi Taremi aprovechó un descuido defensivo para anotar. Sin embargo, tras una tensa espera y la intervención del VAR, el árbitro anuló el tanto por fuera de juego. Irán no se desanimó y siguió amenazando mediante contragolpes, mientras que la Bélgica de Leandro Trossard buscaba desesperadamente el hueco en una defensa rival que parecía de granito.
Expulsión y Resistencia Belga
El guion del partido cambió por completo en el minuto 66. Nathan Ngoy vio la tarjeta roja, dejando a Bélgica con diez hombres y mucho tiempo por jugar. Irán olió la sangre y adelantó líneas; Saeid Ezatolahi obligó a Thibaut Courtois a realizar una estirada salvadora en el rincón inferior izquierdo. El seleccionador belga movió el banquillo, dando entrada a Timothy Castagne y Hans Vanaken para reorganizar el sistema.
En un tiempo de descuento agónico de cinco minutos, Dodi Lukébakio tuvo en sus botas el gol del triunfo, pero su disparo se marchó desviado por muy poco. A pesar de los intentos finales de ambos bandos, el pitido final confirmó el reparto de puntos en un encuentro donde las defensas y la tecnología fueron los grandes protagonistas.